Las investigaciones que desarrolla la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) apuntan a que las estructuras criminales dedicadas al cobro de extorsión habrían logrado infiltrarse en distintos niveles del sector transporte, aprovechando debilidades administrativas y la falta de controles para fortalecer sus operaciones ilícitas.
De acuerdo con las autoridades, las indagaciones han permitido identificar que algunos integrantes de organizaciones criminales no solo ejecutan los cobros extorsivos, sino que también contarían con colaboradores dentro del sistema de transporte, quienes presuntamente facilitan información estratégica sobre rutas, conductores, empresarios y movimientos de dinero.
La Policía Nacional señaló que, como resultado de los trabajos de inteligencia e investigación criminal, se ha logrado capturar a varios operadores vinculados a estas redes y rastrear el destino de los recursos obtenidos mediante la extorsión, permitiendo ampliar las líneas investigativas hacia otros posibles participantes.
Entre los hallazgos, las autoridades identifican que la ausencia de un registro actualizado de operadores, la falta de mecanismos de identificación del personal y las deficiencias en los controles administrativos crean condiciones que pueden ser aprovechadas por grupos criminales para infiltrarse en el rubro.
Asimismo, las investigaciones contemplan la posible participación de algunos conductores, despachadores y cobradores que, presuntamente, colaborarían con organizaciones delictivas proporcionando información o facilitando acciones relacionadas con el cobro de extorsión. Estos señalamientos continúan bajo investigación y deberán ser sustentados mediante las pruebas correspondientes.
La DAET también mantiene abiertas líneas de investigación para determinar si existen representantes o directivos del sector transporte que pudieran estar involucrados en actividades que favorezcan la permanencia de estas estructuras criminales. Las autoridades aclararon que estos procesos se desarrollan bajo estrictos protocolos técnicos y respetando el debido proceso.
Frente a este panorama, la Policía Nacional trabaja de manera conjunta con el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT) para fortalecer los mecanismos de control, actualizar el censo de operadores, depurar registros y mejorar los sistemas de identificación dentro del sector.
Las autoridades consideran que el ordenamiento del transporte público constituye una herramienta clave para reducir los espacios utilizados por las organizaciones criminales y fortalecer las investigaciones contra el delito de extorsión.
Finalmente, la Policía hizo un llamado a empresarios, conductores y trabajadores del transporte a denunciar cualquier hecho relacionado con extorsión o actividades sospechosas, reiterando que la colaboración ciudadana es fundamental para debilitar las estructuras delictivas y mejorar la seguridad en el país.
