La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) informó que mantiene bajo control las comunicaciones telefónicas ilícitas desde los centros penitenciarios del país, tras reforzar los sistemas de bloqueo de señal y establecer un monitoreo permanente que, según la institución, ha reducido significativamente la posibilidad de que privados de libertad realicen llamadas desde el interior de las cárceles.
El presidente de Conatel, Fernando Anduray, explicó que actualmente los 21 establecimientos penitenciarios cuentan con mecanismos tecnológicos diseñados para impedir el uso no autorizado de teléfonos celulares, una medida que forma parte de la estrategia de seguridad impulsada para combatir las estructuras delictivas que operan desde los centros penales.
El funcionario destacó que el funcionamiento de estos sistemas permite mantener un control constante sobre las telecomunicaciones en las cárceles y aseguró que, en la actualidad, no se registran actividades relevantes vinculadas con llamadas realizadas por personas privadas de libertad.
Monitoreo funciona las 24 horas
De acuerdo con Anduray, el sistema opera mediante un esquema de vigilancia continua en el que participan técnicos de Conatel, personal del Instituto Nacional Penitenciario y representantes de las empresas operadoras de telefonía móvil.
Esta coordinación permite detectar cualquier anomalía relacionada con señales telefónicas que puedan originarse dentro de los centros penales, facilitando una respuesta inmediata para evitar posibles vulneraciones al sistema de bloqueo.
El titular de Conatel señaló que el monitoreo permanente ha fortalecido la capacidad de reacción de las autoridades y ha contribuido a mantener bajo supervisión el comportamiento de las redes móviles en las instalaciones penitenciarias.
Alertas recientes no correspondían a privados de libertad
El funcionario explicó que algunas alertas registradas durante las últimas semanas generaron verificaciones técnicas para determinar el origen de determinadas señales detectadas dentro de los recintos carcelarios.
Sin embargo, aclaró que las inspecciones permitieron establecer que dichas comunicaciones no provenían de teléfonos utilizados por personas privadas de libertad.
Según indicó, las señales fueron emitidas por dispositivos móviles utilizados por personal administrativo o miembros del cuerpo de seguridad que laboran dentro de los establecimientos penitenciarios y que cuentan con autorización para portar equipos de comunicación durante sus funciones.
Corrigen falla técnica en penal de Comayagua
Anduray también confirmó que recientemente se identificó una falla técnica en el sistema de bloqueo instalado en el centro penal de Comayagua.
Explicó que el inconveniente fue ocasionado por un ajuste pendiente en la configuración de antenas ubicadas en las áreas externas del recinto, situación que generó una vulnerabilidad temporal en el funcionamiento del sistema.
No obstante, aseguró que el problema fue detectado oportunamente durante las labores de supervisión y corregido antes de que pudiera ser aprovechado para realizar comunicaciones ilegales desde el interior del establecimiento.
Buscan impedir operaciones delictivas desde las cárceles
Las autoridades señalaron que el bloqueo de las telecomunicaciones forma parte de las acciones orientadas a evitar que estructuras criminales continúen coordinando actividades ilícitas desde los centros penitenciarios.
Conatel sostuvo que el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica ha permitido mejorar la efectividad de los sistemas de inhibición de señal y mantener un mayor control sobre las comunicaciones en las cárceles hondureñas.
Asimismo, indicó que los procesos de revisión y mantenimiento de los equipos continuarán realizándose de manera periódica para garantizar su correcto funcionamiento y responder de inmediato ante cualquier eventualidad técnica.
Continuarán fortaleciendo los sistemas de seguridad
Finalmente, Fernando Anduray afirmó que Conatel seguirá trabajando de forma coordinada con el Instituto Nacional Penitenciario, las empresas de telecomunicaciones y las instituciones de seguridad para mantener la efectividad de los sistemas de bloqueo.
El funcionario destacó que el objetivo es preservar el control de las comunicaciones dentro de los centros penales, fortalecer las medidas de seguridad tecnológica y evitar que las cárceles sean utilizadas como plataformas para la comisión o coordinación de actividades delictivas.
