La Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden) advirtió que la migración infantil continúa siendo una de las problemáticas sociales más graves que enfrenta Honduras.
El director de la organización, Wilmer Vásquez, informó que desde el año 2014 hasta la actualidad se contabilizan más de 129 mil menores hondureños retornados al país tras intentar migrar hacia el extranjero.
Según explicó, el fenómeno migratorio de la niñez comenzó a intensificarse hace más de una década y, pese al paso de los años, continúa afectando a miles de familias hondureñas.
Vásquez señaló que muchos de estos menores abandonaron el país buscando mejores condiciones de vida, debido a la falta de oportunidades, pobreza y ausencia de garantías para el cumplimiento de sus derechos.
Asimismo, lamentó que numerosos niños y adolescentes que deberían permanecer en el sistema educativo opten por emprender la ruta migratoria como una alternativa ante la crisis social y económica.
El representante de Coiproden indicó que solo en lo que va de 2026 ya se reportan más de 300 menores retornados, la mayoría en edad escolar.
A criterio del defensor de derechos de la niñez, esta situación demuestra que las causas que impulsan la migración infantil todavía persisten en el país.
Entre los factores que más influyen en la salida de menores mencionó la falta de empleo digno para las familias, bajos ingresos económicos y limitadas oportunidades de desarrollo.
Vásquez también advirtió que muchos niños y adolescentes quedan expuestos a graves peligros durante el trayecto migratorio, entre ellos la trata de personas, explotación laboral y abuso sexual.
Además, señaló que otros menores desaparecen, son detenidos o incluso pierden la vida mientras intentan llegar a otros países.
El director de Coiproden consideró que las cifras reflejan una crisis social que requiere atención urgente y acciones coordinadas entre distintos sectores del país.
En ese sentido, pidió al Gobierno fortalecer las políticas de protección a la niñez y generar mayores oportunidades para evitar que más menores se vean obligados a abandonar Honduras.
Finalmente, insistió en que es necesario analizar de manera integral las causas de la migración infantil y crear mecanismos de apoyo y seguridad para reducir el impacto de este fenómeno en la población menor de edad.
