Las autoridades de España capturaron al hondureño Junior Monge, señalado por los organismos de seguridad como uno de los principales cabecillas de la estructura criminal denominada “Los Monges”, organización investigada por su presunta participación en el tráfico internacional de drogas con destino a mercados de Norteamérica y Europa. La detención se realizó en la comunidad de Santa Cruz, en Huesca, como resultado de una operación conjunta entre la Guardia Civil española y la Policía Nacional de Honduras.
Según la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), la captura fue posible gracias al intercambio de información de inteligencia entre ambos países. Monge figuraba en una notificación roja de Interpol y era requerido por tribunales hondureños por su supuesta vinculación con el delito de tráfico de drogas, por lo que era considerado uno de los objetivos prioritarios dentro de las investigaciones contra redes del narcotráfico.
Las pesquisas de las autoridades indican que la organización “Los Monges” habría utilizado el corredor del litoral atlántico hondureño para el traslado de cargamentos de cocaína hacia el extranjero y que mantenía presuntos nexos con estructuras criminales que operan en Guatemala y México. La captura del sospechoso representa un nuevo golpe contra esta red, cuyas operaciones han sido objeto de seguimiento por parte de organismos nacionales e internacionales.
Como parte de las acciones desarrolladas contra esta organización, el pasado 2 de junio la DNPA detuvo a otros dos supuestos integrantes durante allanamientos efectuados en la aldea El Caracol, municipio de Potrerillos, Cortés. Dicho operativo estuvo relacionado con el decomiso de aproximadamente dos toneladas de clorhidrato de cocaína, uno de los mayores aseguramientos registrados recientemente en el país.
Tras su arresto, las autoridades hondureñas iniciarán, en coordinación con Interpol y las autoridades españolas, el procedimiento correspondiente para gestionar la extradición o traslado de Junior Monge hacia Honduras, donde deberá comparecer ante los tribunales competentes y responder por los delitos que le atribuye el Ministerio Público.
