El Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE) planteó la necesidad de revisar el actual esquema del subsidio a la energía eléctrica con el propósito de garantizar que el beneficio llegue exclusivamente a las familias de escasos recursos y evitar que continúe siendo aprovechado por usuarios con capacidad económica para asumir el costo del servicio.
El representante del sindicato, Alexander Godoy, aclaró que la organización no propone eliminar el subsidio, sino implementar un proceso de focalización que permita hacer un uso más eficiente de los recursos públicos y contribuir al fortalecimiento financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Según explicó, el apoyo estatal debe mantenerse como una política social destinada a proteger a los sectores más vulnerables, pero consideró necesario establecer mecanismos técnicos que permitan identificar con mayor precisión quiénes realmente necesitan el beneficio.
Plantean una revisión técnica de los beneficiarios
Godoy manifestó que actualmente existen abonados que continúan recibiendo el subsidio pese a contar con condiciones económicas que les permiten pagar normalmente el consumo de energía eléctrica.
En ese sentido, señaló que es indispensable desarrollar estudios técnicos y socioeconómicos que permitan clasificar a los usuarios según su nivel de ingresos, ubicación y condiciones de vulnerabilidad, evitando que el subsidio sea asignado de manera indiscriminada.
El dirigente sindical sostuvo que una adecuada focalización permitiría optimizar el uso de los recursos públicos sin afectar a las familias que verdaderamente dependen del apoyo gubernamental para cubrir el costo del servicio eléctrico.
Detectan casos de viviendas subsidiadas sin necesidad
Entre las situaciones que, según Godoy, deberían revisarse se encuentran viviendas de descanso, casas utilizadas únicamente durante temporadas vacacionales y propiedades cuyos propietarios residen permanentemente fuera del país, pero que continúan recibiendo el beneficio del subsidio.
Indicó que existen inmuebles con consumos mínimos o incluso con facturación cercana a cero que siguen siendo cubiertos con recursos estatales, a pesar de que no corresponden a hogares en condiciones de vulnerabilidad económica.
“Hay casas de campo que solamente son utilizadas durante vacaciones y siguen subsidiadas. También existen personas que viven en el extranjero y mantienen viviendas aquí con consumos que prácticamente no pagan, mientras continúan recibiendo el beneficio”, expresó.
A juicio del representante sindical, estas situaciones reflejan la necesidad de actualizar los mecanismos de control para garantizar una distribución más equitativa del subsidio.
Mejorar las finanzas de la ENEE
Godoy advirtió que el actual esquema representa una presión adicional sobre las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, institución que continúa enfrentando importantes desafíos económicos derivados de los altos costos de generación, las pérdidas técnicas y no técnicas en los sistemas de transmisión y distribución, así como los compromisos financieros con empresas generadoras.
Explicó que la estatal compra una gran cantidad de energía a generadores privados y posteriormente enfrenta pérdidas significativas durante el proceso de distribución, situación que limita su capacidad de inversión.
“Compramos mucha energía a los generadores, seguimos registrando pérdidas en transmisión y distribución y, además, una parte importante de esa energía termina subsidiándose. Ninguna empresa puede sostenerse financieramente bajo esas condiciones”, manifestó.
Recursos podrían destinarse a fortalecer el sistema eléctrico
El dirigente sindical estimó que una focalización adecuada del subsidio permitiría recuperar entre 10 y 12 millones de lempiras mensuales, recursos que podrían ser utilizados para mejorar la operación de la empresa estatal.
Según explicó, esos fondos servirían para ejecutar trabajos de mantenimiento en las redes eléctricas, fortalecer la infraestructura de transmisión y distribución, adquirir materiales, modernizar equipos y cumplir oportunamente con las obligaciones financieras frente a proveedores nacionales e internacionales.
Asimismo, consideró que una mejor situación financiera permitiría incrementar la capacidad de respuesta de la ENEE ante fallas en el servicio y mejorar la calidad del suministro eléctrico en distintas regiones del país.
Subsidio debe mantenerse para quienes realmente lo necesitan
A pesar de plantear una revisión del programa, Godoy insistió en que el subsidio eléctrico constituye una herramienta importante de protección social y debe conservarse para las familias con menores ingresos.
Señaló que todos los gobiernos tienen la responsabilidad de implementar políticas públicas orientadas a proteger a la población más vulnerable frente al incremento en el costo de los servicios básicos, siempre que los recursos sean administrados de manera eficiente.
“El subsidio no debe desaparecer. Debe mantenerse porque representa un apoyo importante para miles de familias hondureñas, pero es necesario dirigirlo correctamente hacia quienes verdaderamente lo necesitan”, afirmó.
Millonario costo para el Estado
De acuerdo con datos oficiales de la ENEE y de la Secretaría de Energía, el subsidio eléctrico ha beneficiado, dependiendo del período analizado, a entre 900 mil y 1.3 millones de abonados en todo el país.
El costo mensual del programa ha oscilado entre 300 y 360 millones de lempiras, cifra que varía en función del número de beneficiarios y de los ajustes aplicados a la tarifa eléctrica.
La propuesta del STENEE surge en un momento en que continúa el debate sobre la sostenibilidad financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, institución que enfrenta importantes retos relacionados con la reducción de pérdidas, el fortalecimiento de sus ingresos, la modernización de la infraestructura y la mejora en la calidad del servicio que reciben los usuarios.
Para el sindicato, una focalización más precisa del subsidio permitiría mantener el respaldo a las familias de escasos recursos, al mismo tiempo que contribuiría a mejorar la estabilidad financiera de la estatal y garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional a largo plazo.
