La producción de granos básicos en Honduras enfrenta un escenario cada vez más complejo debido a la combinación de factores climáticos, económicos y financieros que están afectando directamente a los pequeños y medianos productores del país.
Así lo advirtió el presidente de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno), Dulio Medina, quien señaló que la reducción de las lluvias asociada al fenómeno del “Super Niño”, el incremento en el precio de los insumos agrícolas y las limitaciones en el acceso al crédito están comprometiendo la producción nacional de maíz y frijol, con posibles impactos en la seguridad alimentaria.
Sequía y cambios climáticos golpean al campo
Medina explicó que varias zonas productivas del país han registrado una disminución significativa en las precipitaciones, lo que ha afectado el desarrollo normal de los cultivos durante la temporada de siembra.
El dirigente destacó que esta situación es especialmente preocupante en regiones de alto potencial agrícola como Olancho, donde tradicionalmente se concentra una parte importante de la producción de granos básicos. Sin embargo, indicó que en este ciclo se observa un déficit en las áreas sembradas debido a la falta de condiciones climáticas favorables.
En contraste, mencionó que en departamentos como El Paraíso se ha registrado una mayor actividad agrícola, impulsada por la presencia de lluvias más constantes en comparación con otras regiones del país.
Altos costos y falta de crédito afectan a productores
Además del impacto climático, el titular de Prograno señaló que los productores enfrentan serias dificultades económicas derivadas del alto costo de los fertilizantes, agroquímicos y otros insumos necesarios para la producción agrícola.
A esto se suma, según explicó, la limitada disponibilidad de financiamiento para el sector, ya que muchos agricultores no logran acceder a créditos debido a su inclusión en listas de morosidad o centrales de riesgo.
Medina también señaló que los efectos de tratados comerciales y la dependencia de insumos importados han incrementado la vulnerabilidad del sector agrícola nacional.
Producción en descenso en granos básicos
El dirigente alertó que Honduras ha perdido capacidad de autosuficiencia en la producción de granos básicos en los últimos años.
Indicó que, a partir de 2018, la producción de frijol ha registrado una reducción significativa, mientras que en el caso del maíz también se observa una caída en los niveles de producción proyectados.
Según sus estimaciones, la oferta nacional de frijol ha disminuido en más de la mitad en comparación con años anteriores, mientras que la producción de maíz también muestra un descenso importante respecto a ciclos agrícolas previos, lo que genera preocupación en el sector.
Riesgo para la seguridad alimentaria
Medina advirtió que, de mantenerse las condiciones actuales de baja lluvia durante etapas críticas del cultivo, como la floración, el país podría enfrentar una nueva reducción en la oferta de granos básicos.
Esta situación, afirmó, podría derivar en un escenario de incertidumbre para los productores y en posibles efectos sobre el abastecimiento y los precios de alimentos básicos para la población hondureña.
Llamado a inversión en riego y almacenamiento de agua
Ante este panorama, el representante de Prograno consideró urgente la implementación de proyectos de infraestructura agrícola, especialmente sistemas de riego en los principales valles productivos del país, con miras a fortalecer la resiliencia del sector de cara a los próximos ciclos de siembra.
Asimismo, planteó la necesidad de impulsar proyectos de almacenamiento de agua, como una medida para mitigar los efectos de la variabilidad climática y garantizar mejores condiciones de producción en el futuro.
Financiamiento agrícola y papel del Estado
El dirigente también destacó la importancia de fortalecer las instituciones financieras vinculadas al sector agrícola, como el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (BANADESA), al considerar que su funcionamiento adecuado podría facilitar el acceso al crédito para miles de productores.
En ese sentido, señaló que una mayor disponibilidad de financiamiento permitiría mejorar la intención de siembra y dinamizar la producción nacional de granos básicos.
Energía y costos de producción
Finalmente, Medina se refirió al debate sobre reformas en el sector energético, señalando que, independientemente de las decisiones legislativas, el país requiere tarifas energéticas más accesibles para todos los sectores productivos.
A su juicio, la reducción de los costos de energía eléctrica y combustibles es fundamental para mejorar la competitividad del sector agrícola, especialmente en actividades como el riego, el almacenamiento y la transformación de productos.
“Necesitamos energía más barata para consumo doméstico, industrial y para la producción agrícola. El país debe buscar soluciones que beneficien a todos los sectores productivos”, expresó.
Con este panorama, Prograno reiteró su preocupación por la situación del campo hondureño y urgió a la implementación de políticas integrales que permitan garantizar la producción sostenible de alimentos básicos en el país.
