La discusión sobre el futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) vuelve a tomar fuerza en el Congreso Nacional, luego de que el Partido Liberal presentara una contrapropuesta a la reforma energética impulsada por el Poder Ejecutivo, planteando un modelo diferente para la transformación de la estatal eléctrica.
La propuesta liberal establece eliminar la creación de sociedades mercantiles dentro de la ENEE y, en su lugar, mantener la operación mediante empresas públicas con un régimen especial, con el argumento de conservar el control del Estado sobre un sector considerado estratégico para Honduras.
El planteamiento surge en medio del debate político y técnico sobre las reformas necesarias para recuperar la estabilidad financiera y operativa de la empresa estatal, que durante años ha enfrentado problemas relacionados con pérdidas, endeudamiento, deficiencias administrativas y dificultades para garantizar un suministro eléctrico estable.
Liberales plantean empresas públicas con mayor autonomía
De acuerdo con la propuesta presentada por la bancada liberal, las áreas operativas de la ENEE podrían funcionar bajo una estructura de empresas públicas, pero con mayores herramientas administrativas que permitan tomar decisiones con más rapidez y eficiencia.
La iniciativa busca otorgar un esquema especial de funcionamiento que facilite procesos de contratación, planificación, inversión y gestión financiera, sin modificar la naturaleza pública de la empresa ni permitir la participación privada mediante venta de acciones.
El diputado liberal Alberto Cruz aseguró que la intención de la propuesta es fortalecer la ENEE sin abrir la puerta a un proceso de privatización.
“No va a haber privatización, pero queremos que la ENEE pueda participar en un mercado justo y transparente, que permita al Estado planificar la compra de energía, realizar licitaciones públicas internacionales y reducir la dependencia del mercado de oportunidad”, manifestó.
Según explicó, actualmente la estatal depende en gran medida de compras de energía en ese mercado, una situación que genera presiones financieras y afecta la planificación del sistema eléctrico nacional.
Debate sobre el modelo energético continúa
La contrapropuesta liberal llega en un momento en que las diferentes fuerzas políticas mantienen posiciones encontradas sobre la forma en que debe reorganizarse la ENEE.
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma busca modernizar la empresa, mejorar su capacidad operativa y garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico, sectores de oposición han expresado preocupación ante algunos componentes del proyecto original, especialmente aquellos relacionados con la creación de estructuras empresariales bajo figuras mercantiles.
El Partido Liberal plantea que es posible realizar una transformación profunda sin modificar el control estatal de la institución y sin permitir mecanismos que puedan derivar en participación privada dentro de la empresa.
Buscan una ENEE más eficiente sin vender activos
Uno de los puntos centrales de la propuesta es otorgar mayor flexibilidad administrativa a las unidades de negocio de la ENEE, con el objetivo de que puedan responder de manera más rápida a las necesidades del mercado eléctrico.
Los promotores de la iniciativa consideran que una estructura más dinámica permitiría mejorar la planificación de compras de energía, fortalecer la operación del sistema y reducir problemas que durante años han afectado a la institución.
Además, sostienen que mantener la propiedad estatal garantiza que las decisiones estratégicas del sector eléctrico continúen bajo dirección pública y orientadas al interés nacional.
Sectores advierten que la reforma debe resolver problemas de fondo
El debate también ha generado opiniones de diferentes sectores que consideran que cualquier modificación a la ENEE debe enfocarse en resolver los problemas estructurales que han provocado su crisis financiera y operativa.
La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) ha señalado que cambiar la figura administrativa no necesariamente resolvería las dificultades históricas de la empresa, si no se acompañan las reformas con mejoras en la gestión, transparencia, reducción de pérdidas y eficiencia institucional.
Desde esa perspectiva, el desafío principal no solo está en la estructura legal de la ENEE, sino en establecer mecanismos que permitan una administración responsable y sostenible.
Dante Mossi pide decisiones para evitar una mayor crisis
El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, expresó que Honduras necesita tomar decisiones sobre el futuro del sistema eléctrico y advirtió que retrasar las reformas podría generar mayores complicaciones.
Mossi señaló que cualquier alternativa debe buscar la sostenibilidad financiera de la empresa estatal y evitar escenarios de mayor endeudamiento, problemas de generación y dificultades para garantizar el servicio eléctrico.
“La alternativa de no hacer la reforma no es buena para Honduras; implica apagones, mayores deudas para el Estado y más impuestos para los contribuyentes”, manifestó.
Congreso Nacional definirá el futuro de la ENEE
Con el retorno de las sesiones legislativas, la reforma energética volverá a ocupar un lugar prioritario en la agenda del Congreso Nacional, donde las bancadas deberán alcanzar acuerdos sobre el modelo que regirá el futuro de la ENEE.
La decisión de los diputados tendrá implicaciones directas en la administración de la empresa estatal, la estabilidad financiera del sector eléctrico y la calidad del servicio que reciben millones de hondureños.
El debate continuará entre quienes plantean una transformación mediante nuevas estructuras empresariales y quienes defienden un modelo basado en empresas públicas con mayor capacidad de gestión, pero manteniendo el control absoluto del Estado sobre la energía nacional.
