La casa de piedra que desafía el tiempo: 25 años de construcción artesanal en Naco, Cortés

La casa de piedra que desafía el tiempo: 25 años de construcción artesanal en Naco, Cortés

En medio de un entorno donde predominan las viviendas modernas de bloque y cemento, una estructura singular hecha casi por completo de piedra se ha convertido en uno de los puntos más llamativos de la comunidad de Naco. Su construcción no responde a planos arquitectónicos convencionales ni a proyectos empresariales, sino al esfuerzo constante de un solo hombre que, durante un cuarto de siglo, ha dedicado su vida a levantarla pieza por pieza.

El protagonista de esta historia es don Adelmo Jovel, un hondureño de aproximadamente 90 años de edad, quien ha trabajado durante más de 25 años en la construcción de una casa que hoy es considerada por muchos vecinos como una obra única en la zona.

Un proyecto nacido del esfuerzo personal

Don Adelmo llegó a vivir a Naco hace más de tres décadas y, según relata, nunca asistió a la escuela formal. Sin embargo, con el paso del tiempo desarrolló de manera empírica habilidades para trabajar la piedra, aprender a darle forma y adaptarla a las estructuras que hoy conforman su vivienda.

Lo que comenzó como una idea personal se transformó con los años en un proyecto de vida. Sin ayuda de maquinaria pesada ni equipos industriales, el adulto mayor ha sido responsable de cada etapa de la construcción: desde la búsqueda de las piedras hasta su traslado, tallado y colocación.

“Las he hecho con mi mano, las he canteado con mi mano y las he subido con mi mano”, relató don Adelmo al mostrar parte de la estructura durante una entrevista con el medio local JB Noticias.

Piedras traídas desde distintos sectores

Las rocas utilizadas en la construcción provienen de diferentes zonas de la región, entre ellas Montegrande y Agua Sucia, lugares desde donde el constructor trasladó manualmente las piedras que hoy forman las paredes, columnas y parte de los pisos de la vivienda.

Cada pieza ha sido seleccionada y trabajada de forma individual, lo que le da a la casa una apariencia irregular pero sólida, con una identidad propia que la distingue de cualquier otra construcción en el sector.

Uno de los aspectos más llamativos es que gran parte de la estructura no utiliza cemento convencional entre las piedras. Don Adelmo asegura que ha desarrollado un método propio para fijarlas, aunque prefiere mantener en secreto la fórmula que utiliza.

Una obra con tallados y símbolos

Además de su particular técnica de construcción, la casa destaca por los grabados y figuras talladas directamente sobre la piedra. En distintas paredes y pilares se pueden observar formas que representan animales, rostros humanos y símbolos diversos.

Algunas de estas figuras evocan ranas, siluetas humanas y diseños inspirados en elementos de la naturaleza, mientras que otras parecen responder a relatos personales y recuerdos que el propio constructor ha ido plasmando con el tiempo.

Para don Adelmo, cada detalle tiene un significado especial. Más allá de ser una vivienda, considera su obra como una forma de expresión y un legado que desea dejar a las futuras generaciones.

“La piedra es resistencia, es memoria. Nosotros somos viajeros en el tiempo, esto va a quedar”, expresó mientras recorría la estructura.

Una vida marcada por el esfuerzo

El adulto mayor vive principalmente solo, aunque recibe el acompañamiento de una de sus hijas durante las noches. Recientemente enfrentó la pérdida de su esposa, un hecho que, según vecinos, ha sido uno de los momentos más difíciles de su vida.

A pesar de su edad avanzada, don Adelmo continúa activo dentro de su proyecto y asegura que aún no ha concluido la construcción de su vivienda. Entre sus planes están la finalización de accesos, pisos adicionales y otros detalles estructurales que aún permanecen en proceso.

Su constancia ha llamado la atención de quienes visitan la zona, no solo por la singularidad de la obra, sino por la disciplina y perseverancia demostradas durante más de dos décadas de trabajo continuo.

Un sitio que despierta curiosidad

Con el paso del tiempo, la casa de piedra se ha convertido en un punto de interés para visitantes, curiosos y vecinos de la comunidad, quienes acuden para conocer de cerca la construcción y escuchar la historia de su creador.

Don Adelmo ha manifestado que mantiene las puertas abiertas para quienes deseen conocer su obra, mientras su estado de salud se lo permita, consciente del interés que ha generado su singular creación.

La vivienda, aún en construcción, no solo representa un proyecto personal, sino también un ejemplo de esfuerzo artesanal en una época dominada por la tecnología y la construcción industrializada.

Un legado hecho piedra

Hoy, la casa de don Adelmo Jovel es vista por muchos como más que una estructura habitacional: es un testimonio de perseverancia, creatividad y dedicación. En cada piedra colocada a mano se refleja la historia de un hombre que decidió construir su propio legado sin prisas, sin maquinaria y sin interrupciones durante 25 años.

Mientras continúa trabajando en los detalles finales de su obra, su creación permanece como un símbolo de resistencia y como una curiosidad arquitectónica que ya forma parte de la identidad local de Naco, Cortés.

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