Las intensas lluvias que afectan el oriente de Honduras continúan provocando emergencias en los departamentos de Olancho y Gracias a Dios, donde el desbordamiento del río Patuca y otros afluentes ha obligado a evacuar a más de 160 familias y ha dejado a numerosas comunidades incomunicadas. Las autoridades también reportan la desaparición de dos personas que intentaban cruzar el caudaloso río Patuca.
En el municipio de Wampusirpi, La Mosquitia, la alcaldesa Gloria Chávez Bonilla informó que las familias evacuadas residían en las orillas del río y fueron trasladadas a zonas seguras como medida preventiva ante el riesgo de nuevas crecidas. Aunque hasta el momento no se registran víctimas mortales en el municipio, las inundaciones han causado severos daños en viviendas, cultivos y fincas productivas.
Los mayores impactos se reportan en plantaciones de maíz, arroz, yuca, plátano y cacao, además de afectaciones al sector ganadero. Las lluvias también destruyeron importantes vías de acceso, dejando prácticamente aislada a Wampusirpi y dificultando el traslado de alimentos, insumos y ayuda humanitaria.
Por su parte, el presidente del Consejo Territorial Batiasta de La Mosquitia, Denison Kirinton Álvarez, advirtió que más de 70 mil hectáreas de cultivos habrían sido afectadas en Gracias a Dios, con pérdidas totales en varias comunidades. El dirigente hizo un llamado urgente al Gobierno para atender la emergencia y brindar asistencia a las familias damnificadas.
En Patuca, Olancho, el alcalde Juan Carlos Colindres declaró estado de emergencia tras más de una semana de lluvias ininterrumpidas. Según explicó, cerca del 80 % de la población enfrenta problemas de movilidad debido al colapso de carreteras y al desbordamiento de los ríos Patuca, Guayambre, Cuchillo y Guineo, situación que también ha provocado pérdidas significativas en la producción agrícola y dificultades para transportar productos hacia el casco urbano.
Las autoridades locales mantienen activos los operativos de búsqueda de las dos personas desaparecidas, mientras organismos de socorro y líderes comunitarios reiteran la necesidad de enviar alimentos, agua potable, medicamentos y otros suministros para atender a las comunidades afectadas y evitar que la emergencia continúe agravándose.
