Honduras registra caída del 21.6% en lluvias en 2026 y aumenta alerta por crisis hídrica en la capital

Honduras registra caída del 21.6% en lluvias en 2026 y aumenta alerta por crisis hídrica en la capital

Las precipitaciones registradas durante 2026 han mostrado una reducción significativa del 21.6% en comparación con años en los que el fenómeno de El Niño tuvo fuerte incidencia, como 2015, 2016 y 2019, lo que confirma un comportamiento más seco de lo habitual en el territorio nacional.

El coordinador del Programa de Adaptación al Cambio Climático de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñónez, explicó que el análisis de datos hidrometeorológicos evidencia una tendencia sostenida a la disminución de lluvias, situación que impacta directamente en la disponibilidad del recurso hídrico en la capital.

“De 2026 hasta la fecha ha llovido un 21.6 por ciento menos de lo que ha llovido en los años que hemos tenido incidencia del fenómeno Niño, como 2019, 2015 y 2016”, detalló el funcionario, al señalar que este comportamiento ha sido uno de los más notorios en los últimos ciclos climáticos recientes.

Quiñónez advirtió que la combinación entre menor cantidad de precipitaciones y el crecimiento poblacional incrementa la presión sobre el consumo de agua, lo que agrava las condiciones de abastecimiento en Tegucigalpa y sus alrededores, elevando el riesgo de una crisis hídrica más prolongada.

En ese sentido, destacó que la declaratoria de emergencia hídrica en el Distrito Central responde a la necesidad de tomar medidas preventivas y de concientización ciudadana sobre el uso del agua, así como a la implementación de acciones dirigidas a sectores que actualmente enfrentan limitaciones en el suministro.

El especialista también subrayó la influencia de factores ambientales como la deforestación en la reducción de la capacidad de captación de agua en las cuencas. Indicó que, aunque este año se reportó una disminución en el área boscosa afectada, con alrededor de 2,000 hectáreas, el impacto histórico sobre los ecosistemas continúa siendo relevante.

Explicó que la conservación de los bosques es clave para el equilibrio del ciclo hídrico, ya que estos permiten la infiltración, retención y liberación gradual del agua, contribuyendo a mantener niveles de precipitación más estables y a reducir el impacto de las sequías.

Finalmente, Quiñónez señaló que la construcción de nuevas infraestructuras de almacenamiento, como represas, forma parte de las soluciones necesarias para enfrentar la problemática, aunque advirtió que estas deben complementarse con acciones de protección ambiental.

“La represa San José es importante, pero también debemos fortalecer los ecosistemas; si no funcionan adecuadamente, no habrá suficiente captación ni recarga de agua”, concluyó.

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