La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prepara una nueva ronda de aranceles que podría afectar las relaciones comerciales con alrededor de 60 países, incluidos varios de América Latina, como parte de una medida que Washington justifica por presuntas prácticas relacionadas con el trabajo forzoso y condiciones consideradas desiguales en el comercio internacional.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que el Gobierno estadounidense trabaja en nuevas acciones comerciales y señaló que las medidas podrían anunciarse próximamente, aunque evitó establecer una fecha específica para su implementación.
“Esperamos que pronto se tomen medidas”, indicó Greer durante una entrevista con medios estadounidenses, luego de reportes que señalaban que el presidente Trump estaría próximo a autorizar la aplicación de nuevos gravámenes.
Países latinoamericanos incluidos en la lista
Entre las naciones señaladas por Washington figuran varios países de América Latina, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.
La administración estadounidense sostiene que algunos países no han logrado implementar mecanismos efectivos para impedir la exportación de productos elaborados bajo condiciones de trabajo forzoso, una situación que, según Washington, genera desventajas dentro del comercio global.
De acuerdo con la propuesta, la mayoría de los países incluidos podrían enfrentar un arancel adicional del 12.5 % sobre determinados productos exportados hacia Estados Unidos.
Posibles efectos para la región
Economistas y analistas comerciales advierten que la aplicación de nuevos aranceles podría generar efectos sobre las exportaciones latinoamericanas, especialmente en sectores que dependen ampliamente del mercado estadounidense.
Entre los rubros que podrían verse afectados se encuentran la manufactura, agricultura, textiles, alimentos procesados y otros productos que tienen como principal destino Estados Unidos.
Un aumento en los costos de exportación podría reducir la competitividad de algunos productos latinoamericanos frente a otros mercados, afectar los ingresos de empresas exportadoras y generar presión sobre empleos vinculados al comercio internacional.
Diferencias entre países
Según la propuesta estadounidense, no todos los países recibirían el mismo tratamiento.
Washington plantea un arancel del 10 % para Ecuador y México, debido a que, según la evaluación estadounidense, ambas naciones cuentan con compromisos relacionados con la prohibición del trabajo forzoso, pero todavía presentan dificultades para garantizar una aplicación efectiva de esas medidas.
Para el resto de países incluidos en la lista, la administración Trump considera que existen mayores deficiencias en los controles para evitar la comercialización de productos vinculados con prácticas laborales consideradas irregulares.
Nueva disputa comercial
La nueva medida se ampara en la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos de 1974, una herramienta utilizada por Washington para aplicar sanciones comerciales cuando considera que existen prácticas que perjudican sus intereses económicos.
La decisión ocurre en un contexto de mayor tensión comercial impulsada por la administración Trump, que ha promovido una política enfocada en proteger la producción estadounidense y revisar acuerdos comerciales con distintos países.
La propuesta también busca sortear las limitaciones surgidas después de decisiones judiciales que cuestionaron algunos mecanismos utilizados previamente para establecer aranceles globales.
Honduras entre los países bajo observación
Para Honduras, la posible aplicación de nuevos aranceles representa un factor de preocupación debido a la importancia del mercado estadounidense para sus exportaciones.
Estados Unidos es uno de los principales destinos comerciales del país, especialmente para sectores como textiles, café, productos agrícolas, manufactura y otros bienes.
Aunque todavía no se conocen los productos específicos que serían afectados ni la fecha exacta de entrada en vigor de las medidas, empresarios y autoridades deberán evaluar el impacto que podrían tener estas nuevas condiciones comerciales.
Los gobiernos latinoamericanos incluidos en la lista podrían iniciar gestiones diplomáticas y comerciales para evitar la aplicación de los aranceles o buscar mecanismos que permitan reducir sus efectos sobre las exportaciones y la economía regional.
