La ministra de Educación, Arely Argueta, anunció una estrategia nacional “casa a casa” junto a los 298 alcaldes del país para identificar a los menores que no asisten a clases y reincorporarlos al sistema educativo.
La iniciativa surge ante la preocupación por los altos niveles de deserción escolar en Honduras, donde se estima que más de 1.1 millones de niños y jóvenes están fuera de las aulas, según datos de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
Informes recientes señalan que la cobertura educativa ha disminuido del 70 % en 2014 al 63 % en 2025, lo que evidencia un retroceso en el acceso a la educación en el país.
Además, estudios sobre el sistema educativo advierten una crisis en la calidad de aprendizaje, indicando que muchos estudiantes egresan con conocimientos por debajo de los estándares internacionales esperados.
Las autoridades esperan que esta estrategia permita localizar a los menores fuera del sistema escolar, reducir la deserción y mejorar las condiciones educativas en las comunidades más afectadas.
