La vicepresidenta del Congreso Nacional, Tania Pinto, afirmó que continúan las negociaciones entre las diferentes bancadas legislativas para alcanzar los consensos necesarios que permitan aprobar las reformas a la Ley del Sistema Eléctrico, una iniciativa que, según sostuvo, busca fortalecer a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), mejorar la calidad del servicio y contribuir a la estabilidad financiera del sistema energético nacional.
Durante declaraciones a medios de comunicación, la parlamentaria manifestó que la crisis que enfrenta la estatal eléctrica requiere decisiones responsables y un esfuerzo conjunto por parte de todas las fuerzas políticas representadas en el Poder Legislativo, dejando de lado las diferencias partidarias para priorizar el interés nacional.
“La situación de la ENEE demanda un compromiso de todos los sectores políticos. Más allá de las diferencias, debemos trabajar para construir soluciones que beneficien a la población y permitan recuperar una institución estratégica para el desarrollo del país”, expresó.
Reformas buscan fortalecer la empresa estatal
Pinto explicó que el objetivo principal de las reformas es dotar a la ENEE de un marco legal que facilite su recuperación financiera, fortalezca su capacidad operativa y permita enfrentar los problemas estructurales que durante años han afectado el suministro de energía eléctrica.
La congresista sostuvo que el deterioro económico de la empresa representa un desafío para las finanzas públicas, debido a las millonarias pérdidas que registra y a la necesidad constante de destinar recursos estatales para sostener su funcionamiento.
“Salvar la ENEE es salvar a Honduras”, afirmó, al considerar que el fortalecimiento de la empresa permitirá liberar recursos públicos que podrían orientarse a inversiones en áreas prioritarias como salud, educación, infraestructura y programas de desarrollo social.
Apagones afectan a miles de familias y negocios
La diputada por el departamento de Ocotepeque señaló que uno de los principales problemas que enfrentan diversas regiones del país son las constantes interrupciones en el suministro eléctrico, situación que, según indicó, ha generado pérdidas económicas para comerciantes, productores y pequeñas empresas.
En particular, mencionó que varios municipios del occidente hondureño continúan experimentando apagones frecuentes que afectan las actividades productivas y la vida cotidiana de la población.
“Ya no se aguantan los apagones. Hay comunidades donde el servicio llega de forma intermitente y, en algunos casos, las familias apenas cuentan con electricidad algunos días de la semana, lo que limita el desarrollo económico y afecta directamente su calidad de vida”, manifestó.
La legisladora agregó que la inestabilidad del servicio eléctrico también repercute en el funcionamiento de centros educativos, establecimientos de salud y pequeños emprendimientos que dependen de un suministro continuo de energía.
Congreso mantiene diálogo con distintos sectores
Como parte del proceso de discusión de las reformas, Pinto informó que la Comisión de Energía del Congreso Nacional desarrolló un amplio proceso de consultas con representantes de diversos sectores vinculados al sistema eléctrico.
Entre los actores participantes mencionó a empresas generadoras de energía, representantes de la iniciativa privada, organizaciones sociales, especialistas del sector y otros grupos interesados, cuyas observaciones fueron analizadas e incorporadas al dictamen final cuando fueron consideradas viables.
Asimismo, indicó que las conversaciones continúan con diputados de distintas bancadas, incluyendo representantes del Partido Liberal, Partido Libre y otras fuerzas políticas, con el propósito de construir una mayoría que permita aprobar la normativa en el pleno legislativo.
Según la vicepresidenta del Congreso, el ambiente de diálogo ha permitido avanzar en varios puntos de consenso, aunque reconoció que todavía existen aspectos que continúan siendo objeto de discusión entre los diferentes sectores políticos.
Rechaza que las reformas contemplen una privatización
Uno de los temas abordados por Pinto fue la preocupación expresada por algunos sectores respecto a una eventual privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.
Ante esos señalamientos, la legisladora aseguró que el proyecto de ley establece de manera explícita la protección del patrimonio de la estatal y garantiza que la empresa continuará siendo propiedad del Estado hondureño.
“La ENEE seguirá siendo de Honduras. Las reformas no buscan privatizar la empresa ni entregar sus activos; por el contrario, fortalecen los mecanismos para proteger el patrimonio nacional”, enfatizó.
Añadió que la iniciativa incluye disposiciones que impiden la venta, hipoteca o embargo de los bienes de la empresa, con el objetivo de preservar su carácter público y asegurar su funcionamiento como institución estratégica del Estado.
Impacto económico de la crisis energética
Pinto también se refirió a las consecuencias económicas derivadas de las deficiencias en el sistema eléctrico nacional.
Explicó que las pérdidas operativas de la ENEE y las constantes interrupciones en el servicio han afectado la competitividad de numerosos sectores productivos, provocando el cierre de micro, pequeñas y medianas empresas que no han logrado sostener sus operaciones frente a los costos derivados de los apagones.
Según indicó, esta situación también ha repercutido en la generación de empleo, especialmente en zonas donde la actividad industrial y comercial depende de un suministro eléctrico estable.
La congresista consideró que la aprobación de las reformas permitiría avanzar en la modernización del sistema energético, reducir las pérdidas financieras de la empresa y mejorar progresivamente la calidad del servicio que reciben los usuarios.
Llamado al consenso político
Finalmente, la vicepresidenta del Congreso Nacional hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para que continúen participando en el proceso de diálogo y prioricen la búsqueda de acuerdos que permitan enfrentar los desafíos del sector energético.
A su juicio, la recuperación de la ENEE constituye una tarea de interés nacional que requiere decisiones responsables y una visión de largo plazo para garantizar un servicio eléctrico más eficiente, sostenible y capaz de responder a las necesidades de la población hondureña.
“Lo que el pueblo espera de nosotros es responsabilidad, compromiso y la capacidad de construir soluciones que permitan superar la crisis energética y fortalecer una institución fundamental para el desarrollo del país”, concluyó.
