La decisión de Estados Unidos de reducir del 12.5 % al 10 % el arancel adicional aplicable a Honduras representa un alivio para los sectores exportadores del país y podría fortalecer la competitividad de los productos hondureños en uno de sus principales mercados comerciales.
La medida, anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), se produce luego de que Honduras adoptara un decreto ejecutivo que prohíbe la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso u obligatorio. Con esta acción, el país logró ser reclasificado dentro del grupo de economías sujetas a la tasa arancelaria reducida.
Especialistas consideran que la disminución del arancel puede traducirse en menores costos para las empresas exportadoras y en mejores condiciones para mantener la presencia de productos hondureños en el mercado estadounidense, especialmente en sectores como el textil, la maquila, la agroindustria y otras actividades orientadas a la exportación.
Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de Honduras, por lo que cualquier modificación en las condiciones de acceso a ese mercado tiene un impacto directo en la economía nacional. Miles de empleos dependen de las exportaciones, particularmente en industrias que operan bajo el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR).
Otro aspecto relevante de la decisión es que el USTR mantiene exclusiones para diversos productos agrícolas, textiles y de confección amparados por el CAFTA-DR, lo que brinda mayor certidumbre a empresas que dependen de ese intercambio comercial y reduce el riesgo de un incremento en los costos de exportación.
El Gobierno hondureño ha señalado que continuará las conversaciones con las autoridades estadounidenses para fortalecer la relación comercial entre ambos países y avanzar hacia un eventual Acuerdo de Comercio Bilateral que amplíe las oportunidades para los exportadores nacionales.
Aunque la reducción arancelaria representa una señal positiva para el sector productivo, expertos coinciden en que el principal reto será aprovechar este escenario para atraer nuevas inversiones, incrementar la producción nacional y diversificar la oferta exportable, con el objetivo de generar más empleo y consolidar el crecimiento económico del país.
