La empresa de transporte Cotraipbal anunció la suspensión temporal de sus operaciones en el departamento de Colón debido a amenazas de extorsión y muerte dirigidas contra sus conductores, una situación que ha generado preocupación entre trabajadores, usuarios y autoridades locales.
La decisión fue adoptada como una medida de protección para el personal, mientras las autoridades realizan las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables de las intimidaciones.
Según representantes de la empresa, los conductores han sido víctimas de amenazas constantes, lo que ha impedido el desarrollo normal del servicio, pese a que en algunos casos se han realizado pagos exigidos por estructuras criminales.
La suspensión afecta a unas 14 unidades de transporte y a cientos de usuarios que diariamente dependen de estas rutas para trasladarse entre Colón, Tegucigalpa y San Pedro Sula.
La empresa indicó que las pérdidas económicas por extorsión oscilan entre 50 mil y 60 mil lempiras diarios, lo que ha deteriorado seriamente la operatividad y la estabilidad financiera del servicio.
