Con seis casos confirmados y al menos 200 sospechosos, autoridades sanitarias y especialistas mantienen la alerta epidemiológica ante un posible brote de sarampión en el país, una enfermedad altamente contagiosa que puede generar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños.
La doctora Melissa Mejía advirtió que se ha observado un incremento en los casos sospechosos y reiteró la importancia de que los padres de familia completen el esquema de vacunación de sus hijos. “El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños”, señaló, al tiempo que insistió en acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma.
De acuerdo con especialistas, una sola persona infectada puede transmitir el virus hasta a 18 personas de su entorno cercano, lo que incrementa el riesgo de propagación rápida en caso de no contener los casos a tiempo. En ese sentido, el país se mantiene bajo vigilancia epidemiológica mediante cercos sanitarios alrededor de los casos confirmados.
El jefe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud, Homer Mejía, confirmó que se mantienen seis casos positivos y 200 sospechosos bajo monitoreo. “Estamos realizando el bloqueo epidemiológico correspondiente. Pedimos a la población que si presentan síntomas como fiebre, tos, conjuntivitis y erupción en la piel, acudan inmediatamente a los centros de salud”, explicó.
Por su parte, el diputado y médico Carlos Umaña calificó la situación como una “alerta” y llamó a la población a revisar los carnés de vacunación. “Honduras no puede permitirse un brote de sarampión. La vacunación es la única forma efectiva de prevenirlo”, expresó.
El epidemiólogo Tito Alvarado recordó que el sarampión fue erradicado en el país en 1997, pero advirtió que los casos actuales representan un riesgo significativo si no se alcanza una cobertura de vacunación superior al 95 %. Las autoridades reiteraron que la vacuna está disponible en la red de salud pública y que la prevención es la principal herramienta para evitar un brote de mayor escala.
