La Bancada del Partido Liberal de Honduras fijó este lunes su posición sobre el proyecto de reforma al marco regulatorio del subsector eléctrico y la reestructuración de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), dejando claro que respalda la modernización de la estatal, pero rechaza cualquier posibilidad de privatización.
A través de una comunicación dirigida al presidente del Congreso Nacional, el jefe de bancada liberal, Jorge Cálix, afirmó que el país necesita una transformación profunda del sistema eléctrico para reducir pérdidas, mejorar la calidad del servicio y garantizar la sostenibilidad financiera de la ENEE.
No obstante, los liberales advirtieron que, por tratarse de una reforma de alto impacto nacional y vinculada a un patrimonio estratégico de los hondureños, es necesario incorporar garantías adicionales antes de que el proyecto avance en el proceso legislativo.
Entre sus principales exigencias destaca la inclusión de una cláusula expresa que prohíba la privatización de la ENEE, estableciendo que cualquier empresa que surja de procesos de reorganización o transformación mantenga íntegramente la propiedad estatal y que cualquier cambio futuro requiera la aprobación del Congreso Nacional.
La bancada también pidió que se deje claramente establecido que la modernización administrativa no podrá utilizarse como mecanismo para transferir al sector privado la propiedad o el control de activos estratégicos como la generación pública, la transmisión, la distribución, las represas y las redes eléctricas.
Además, solicitó que la Comisión para la Defensa y Promoción de la Competencia (CDPC) emita una opinión técnica sobre los efectos de la reforma en el mercado eléctrico, así como fortalecer los mecanismos de transparencia, auditoría y rendición de cuentas de las empresas subsidiarias que puedan crearse.
Los diputados liberales también exigieron explicaciones técnicas de la ENEE y de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) sobre cómo la reforma contribuirá a reducir las tarifas eléctricas y cuáles serán los beneficios concretos para las familias hondureñas y el sector productivo.
Finalmente, el Partido Liberal demandó garantías para proteger a los usuarios de incrementos tarifarios injustificados, respetar los derechos laborales de los trabajadores de la ENEE y presentar un plan integral de saneamiento financiero. “Nuestra posición es clara: modernización sí; privatización no”, concluye el documento.
