REDACCIÓN CHTV/ Una grave denuncia sacude los cimientos de la política exterior y comercial de Honduras. Fuentes oficiales que laboran en la Empresa Nacional Portuaria (ENP) revelaron de forma anónima que el país se estaría prestando para ignorar el histórico embargo económico que Estados Unidos mantiene sobre Cuba. Según los informantes, la institución portuaria hondureña estaría permitiendo y facilitando el traslado de cargamentos de combustible enviados desde Rusia con destino final a la isla caribeña.
La operación, que presuntamente se maneja de forma estrictamente silenciosa y bajo un manto de secretismo, enciende las alarmas en el sector geopolítico. Al colaborar activamente en la triangulación o el tránsito de estos hidrocarburos, Honduras se coloca en una posición de altísimo riesgo ante su principal socio comercial y aliado estratégico, el gobierno de los Estados Unidos, cuyas restricciones y sanciones para quienes vulneren el bloqueo a Cuba son sumamente severas.
Esta polémica denuncia trasciende en un contexto ya de por sí caldeado y lleno de cuestionamientos sobre las verdaderas simpatías internacionales de la actual administración. La opinión pública y diversos analistas siguen de cerca las recientes decisiones del gobierno del presidente Nasry Asfura, cuya agenda exterior ha comenzado a levantar sospechas entre la oposición y los observadores internacionales por sus particulares movimientos diplomáticos.
El descontento y la suspicacia aumentaron tras la polémica decisión de Asfura de designar a la apoderada legal de la exmandataria Xiomara Castro como la nueva cónsul de Honduras en Rusia. Dicho nombramiento, que se mantenía congelado y pendiente desde julio de 2024, finalmente se concretó, sumando una pieza clave al rompecabezas que, a los ojos de Washington, podría interpretar a Honduras como un nuevo puente de influencia para Moscú y La Habana en la región.
