La justicia hondureña dictó auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva contra Oliva Chico Crescencio, de 19 años, acusado por los delitos de asesinato y maltrato familiar en perjuicio de un bebé de apenas ocho meses de edad, en un caso que ha causado consternación en la ciudad de La Ceiba, departamento de Atlántida.
La resolución fue emitida durante la audiencia inicial luego de que la Fiscalía Especial de Delitos contra la Vida (FEDCV) presentara una ampliación de la acusación, incorporando el delito de maltrato familiar a la causa penal. Tras analizar los elementos probatorios expuestos por el Ministerio Público, el juez competente determinó que existen indicios suficientes para que el imputado continúe enfrentando el proceso judicial bajo la medida de prisión preventiva.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por fiscales de la FEDCV en conjunto con agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), los hechos ocurrieron la madrugada del 24 de mayo de 2026 en la colonia Olas del Mar de La Ceiba. Ese día, las autoridades recibieron una alerta sobre una persona retenida por pobladores del sector, quienes lo señalaban como presunto responsable de la muerte del menor identificado como Jack Rodrigo Rosales Galindo.
Las diligencias practicadas por los equipos de investigación permitieron establecer que el cuerpo del menor presentaba múltiples lesiones visibles en diferentes partes del cuerpo. Durante el reconocimiento cadavérico se documentaron hematomas, equimosis y otras señales de violencia que despertaron sospechas sobre las circunstancias en que ocurrió el fallecimiento.
Asimismo, el informe tanatológico preliminar reveló que varias de las lesiones observadas tenían una antigüedad estimada de entre cuatro y seis horas antes de la evaluación realizada por los especialistas forenses. Debido a la gravedad de los hallazgos, el cuerpo fue remitido a Medicina Forense para la práctica de la autopsia correspondiente, con el objetivo de determinar con precisión la causa de muerte y fortalecer la investigación.
Como parte del proceso, el Ministerio Público recopiló diversos medios de prueba que fueron incorporados al expediente judicial. Entre ellos figuran declaraciones testimoniales, informes técnicos y el relato de la madre del menor, considerado una pieza importante dentro de las diligencias investigativas.
Los fiscales sostienen que los elementos obtenidos hasta el momento permiten vincular al acusado con los hechos investigados, razón por la cual solicitaron la aplicación de la medida cautelar más severa mientras continúan las pesquisas y se desarrolla el proceso penal.
Con esta resolución, Oliva Chico Crescencio permanecerá recluido mientras avanzan las etapas judiciales del caso. Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan abiertas para esclarecer completamente las circunstancias que rodearon la muerte del menor y determinar todas las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.
