La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) ha emitido un llamado urgente a la población hondureña ante la persistencia de una intensa ola de calor que azota el territorio nacional. Según los análisis del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), se están registrando temperaturas históricas y sensaciones térmicas extremas que superan los umbrales de seguridad para la salud humana. Esta situación meteorológica crítica se mantendrá vigente, con picos de calor que podrían extenderse hasta mediados de mayo.
El reporte técnico detalla un panorama alarmante para diversas regiones del país, destacando que en la zona sur el termómetro podría superar los 41°C, estableciendo récords para la temporada. Por su parte, el Valle de Sula y la zona noroccidental esperan máximas de hasta 40°C, mientras que el oriente y el litoral Caribe registrarán entre 36°C y 37°C. Incluso en la región central, las temperaturas superarán los 34°C, lo que implica índices de calor perjudiciales en casi toda la geografía hondureña.
A las temperaturas sofocantes se suma un factor de riesgo adicional: el severo deterioro de la calidad del aire. COPECO advirtió que la alta concentración de contaminantes en la atmósfera potencia los efectos del calor extremo, creando un entorno peligroso para el sistema respiratorio. Esta combinación es particularmente crítica para los grupos vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares o crónicas, quienes presentan un mayor riesgo de complicaciones graves.
Ante este escenario, el organismo de protección civil ha dictado una serie de recomendaciones estrictas para prevenir golpes de calor y deshidratación. Se insta a la ciudadanía a mantener una hidratación constante, incluso si no se siente sed, y a permanecer en lugares frescos y bien ventilados. Asimismo, se recomienda el uso de ropa ligera de colores claros para mitigar el impacto del sol sobre el cuerpo y evitar la acumulación de calor corporal.
Una de las medidas más enfáticas es la restricción de actividades al aire libre entre las 10:00 a. m. y las 3:00 p. m., horario en el que la radiación solar y la contaminación alcanzan sus niveles más críticos. COPECO solicita especialmente a las personas con condiciones cardíacas o respiratorias evitar cualquier esfuerzo físico bajo el sol durante este intervalo. Además, se recuerda de forma imperativa no dejar a niños ni mascotas dentro de vehículos cerrados, una práctica que puede resultar mortal en cuestión de minutos bajo estas temperaturas.
En cuanto al pronóstico a corto plazo, los expertos meteorólogos indican que este calor sofocante y las condiciones secas persistirán hasta aproximadamente el 15 de mayo, con posibilidades de alcanzar picos máximos de hasta 43°C. Sin embargo, se prevé un alivio gradual a partir del 16 de mayo con la aparición de tormentas eléctricas dispersas en el sur, centro y occidente. Se espera que para la última semana del mes las lluvias se establezcan formalmente, ayudando a limpiar el aire y reducir la sensación térmica.
Pese a la llegada de las lluvias, las autoridades mantienen la guardia alta debido a la amenaza del fenómeno de “Super El Niño” proyectado para los meses de julio y agosto. Este evento climático inédito podría desencadenar una severa escasez hídrica que comprometería la generación de energía hidroeléctrica en el país. Ante este futuro incierto, COPECO reitera que la prevención es la herramienta más valiosa para enfrentar los desafíos climáticos que Honduras atraviesa y los que están por venir.
