El director ejecutivo del Instituto Nacional Agrario (INA), Javier Talavera, anunció una próxima reunión con la Comisión de Seguridad del Congreso Nacional con el objetivo de definir medidas inmediatas frente a la creciente problemática de las invasiones de tierras en el país.
El encuentro, previsto para el martes de la próxima semana, reunirá a diversas instituciones del Estado para abordar de forma integral un fenómeno que, según autoridades, impacta negativamente la economía, la generación de empleo y la estabilidad social.
Talavera advirtió que la ocupación ilegal de terrenos ha generado consecuencias significativas, entre ellas la pérdida de fuentes de trabajo y el abandono escolar, debido a las dificultades económicas que enfrentan muchas familias afectadas por estos conflictos.
“El objetivo es encontrar una salida rápida y efectiva a esta situación que tanto daño le ha causado al país”, señaló el funcionario.
Asimismo, reconoció que la falta de seguridad jurídica desincentiva la inversión extranjera y agrava el deterioro social, lo que impulsa a muchos hondureños a migrar en busca de mejores oportunidades.
El titular del INA subrayó que las invasiones de tierra constituyen un problema estructural que requiere la coordinación de todas las instituciones del Estado para lograr una solución sostenible.
De acuerdo con datos preliminares, al menos 31 mil manzanas de cultivo de palma africana han sido invadidas, aunque la cifra podría incrementarse entre 5 mil y 10 mil manzanas adicionales al incluir propiedades no registradas.
Talavera enfatizó que la ocupación ilegal de terrenos configura el delito de usurpación, independientemente de si se trata de propiedades urbanas o rurales.
“El Estado no puede permitir este tipo de acciones. La ley es clara: ingresar de forma violenta a una propiedad privada constituye un delito”, afirmó.
Finalmente, reiteró la urgencia de atender este problema de manera integral, al advertir que sus efectos generan una cadena de impactos negativos en distintos sectores del país.
